Vender no es el problema.
Pagar los costos de la operación
al día, sí.Cubrir la operación al día, sí.
El problema aparece cuando la operación necesita liquidez antes de cobrar.Muchas empresas venden bien, pero casi siempre a crédito, y entran en riesgo cuando tienen que pagar nómina o proveedores y generalmente el financiamiento no llega a tiempo.
En esos momentos no hay margen para decisiones lentas.En una situación como esa no hay margen para el error ni espacio para decisiones lentas.
Cuando el tiempo importa, el financiamiento no puede depender de la suerte.Cuando el tiempo es crítico, buscar financiamiento no puede ser un volado a la suerte.
Cada financiera tiene criterios y tiempos distintos.Cada financiera opera con criterios, tiempos y procesos distintos y poco claros. Tratarlas una por una se convierte en una tarea imposible.
¿Te van a aprobar?
Aplicar sin saber si realmente calificas.Perder semanas llenando aplicaciones para terminar siendo rechazado sin explicación.
¿En cuánto tiempo?
No saber cuándo responderán pone presión sobre tu flujo de caja.La falta de claridad en los tiempos de respuesta pone en jaque tu flujo de caja.
¿Con qué condiciones?
Descubrir condiciones inviables demasiado tarde.Descubrir tasas ocultas o requisitos inalcanzables cuando ya es demasiado tarde.
La falta de claridad financiera aumenta el riesgo cuando el tiempo importa.Esa incertidumbre convierte una decisión crítica necesaria en una apuesta peligrosa para la supervivencia de tu empresa.